Sab 10 Jun 2006
Cuéntame un cuento
Posted by La Mujer Sonriente under Mi mundo sonriente
una mujer sonriente a la que, un sábado por la mañana, se lo ocurrió una idea: “¿Y si creásemos entre todas las personas un cuento?. Yo - pensaba la mujer sonriente – lo iniciaría y el siguiente que lo leyese, con su comentario, podría continuarlo; así sucesivamente hasta que entre todos hubiésemos creado un cuento ¡nuestro cuento!
La mujer sonriente se quedó pensando durante unos minutos, entonces sobre un folio rosa y con su lápiz rojo del Museo de Van Gogh empezó a escribir:
“Érase una vez un globo que tenía una gran frustración: no sabía volar. Imaginad lo que supone para un globo ver cómo sus compañeros volaban y él no era capaz. El globo había hablado con todos aquellos animales alados de su barrio para averiguar qué era lo que fallaba en su técnica de vuelo, y, a base de preguntarles, acabó haciéndose muy amigo de una piriposa llamada Vy, de un jilguero con acento cordobés y de Norc, un ex aviador experto en boing 727, éste último no era ni alado ni animal, pero tenía la cualidad de entenderse con todo tipo de seres… “
¿Qué? ¿Te animas a continuar el cuento?
Momento nchi del día: 5 horas de trabajo con dos de mis compis de clase, el estrés hizo que aflorara lo mejor de nosotras mismas jajajaja. ¿Y el tuyo?
=) Bechillos en forma de cuento =)

Junio 10th, 2006 at 14:00
…Este globo no era un globo lleno de aire humano como cualquier otro; lo que hacía especial a este globo era que estaba lleno de helio, de manera que su voz sonaba un poco ridícula cuándo hablaba con el resto de sus compañeros.
…-”Pobre globo”, pensaban sus amigos, no sin cierta ironía. -”Además del complejo que tendrá por no poder volar, tiene la voz aflautada…” El globo hacía lo posible por intentar sacar su parte más varonil, incluso conseguía hincharse más como hacen algunos animales para defenderse de sus depredadores.
Envidiaba al resto de los globos. Envidiaba a los globos llenos de aire humano que sí podían volar. Envidiaba a los globos de agua porque siempre estaban fresquitos. Envidiaba a los globos que usan los globoflectas por su capacidad de adoptar figuras que no eran las de un globo…y también por su insinuante forma…
Junio 10th, 2006 at 15:33
jajajaja, así que para eso querías el 727… me lo apunto y a ver si saco un rato para continuarlo.
Junio 10th, 2006 at 17:53
Un día, al ver al globo triste en el suelo, el pequeño jilguero se acercó para cantarle que si no volaba era pq el helio de su interior estaba triste…Q quizás debería encontrar la razón por la que esto era así y puede que pudiera poner solución al problema.
El globo dejó de compadecerse durante unos segundos y decidió que debería partir en busca de la respuesta.
Junio 11th, 2006 at 10:10
Lo prometido es deuda. Ya puedes pasarte por donde tú sabes. Perdón por interrumpir el cuento, pero de globos, sólo relatos los míos.
Junio 11th, 2006 at 16:14
Después de hablar con el pequeño jilguero, alegremente se acercó la piriposa y comenzó a revolotear sin parar.
- Yo te acompañaré, creo que hay alguna cosa que deberías saber…
El triste globo tan solo asintió, ya que ahora, además de no poder volar, tampoco quería hablar; él creía que sería la única salida para evitar que los demás descubrieran lo que consideraba otro gran defecto, su aflautado tono que rápidamente era asunto de mofa.
Pronto comenzaron su camino. La piriposa danzaba en la brisa pero siempre cerca de su amigo .
De pronto algo se le ocurrió…
- Espera ! para ! por un momento podrás volar…
Y le roció con el polvo de las alitas. De esta manera, aunque no podía alzar el vuelo, al menos pudo saber qué se siente al estar suspendido en el aire.
Y con una leve sonrisa, ambos continuaron su viaje… había algo que la piriposa le quería mostrar…
Junio 12th, 2006 at 20:00
Llegué hasta aquí siguiendo tu estela desde el blog sobrevuelo, que ya ha cautivado mi alma, y me topé con este maravilloso cuento.
Me teneis intrigada.. que querrá mostrarle la piriposa al globo?
recuerdos!