y su cafelito después de comer,

y jugar con sus nueras a las cartas,

y su paseíto por el Corte Inglés.

Le previlica bañarse en la playa,

y ya le hecho en Sanlúcar un chalet,

una copita o dos de manzanilla,

y los langostinos le gustan también.

Y si se pone a rezar:

¡Ay! San Pancracio bendito,

que a mis niños el trabajito

nunca le vaya a faltar;

detrás del perejilillo,

le dice el santo, muy pillo:

¡Doña, Doña, Doña!

Y a mí que me gustan sus carnes morenas,

y esos lindos kilos que tiene de más,

ella toma el sol para ponerse negra,

y un plan cada lunes para adelgazar.

Cómo disfruta de las fiestecitas

que en la familia solemos tener,

y cuando sus nietos le cantan coplillas,

ella hace palmitas, ¡que la mar de bien!

Y cuando sale a bailar

y me hace ese desplante,

menea con mucho arte

ese culito pilongo,

y yo le suelo decir:

¡A que te cojo el bu!

¡Que te lo cojo!

(Pedro Peña Fernández)

Como dicen en "Libros a la calle": ni un día sin poesía

Momento nchi del día: ayer (por fin) terminé todos mis exámenes y para celebrarlo me di un paseito por las tiendas madrileñas y me invité a cenar. ¿Y el tuyo?

Un bechillo