1

De los cuatro muleros
que van al campo,
el de la mula torda,
moreno y alto.

2

De los cuatro muleros
que van al agua,
el de la mula torda
me roba el alma.

3

De los cuatro muleros
que van al río,
el de la mula torda
es mi marío.

4

¿A qué buscas la lumbre
la calle arriba,
si de tu cara sale
la brasa viva?

(Federico García Lorca, 1898-1936)

Estrella Morente estaba formando parte de la banda sonora de nuestro viaje, cantando una versión del poema de Lorca. Su voz salía de los altavoces del C5 y la de mi padre y la mía de nuestras gargantas. Cantando más flamencos que nunca, tocando las palmas y los palillos. Ha sido un pedazo de momento nchi, uno de esos que me han emocionado. Ha habido un momento en el que me he abstraido de la situación. Entonces me he imaginado contándole esa situación a mis hijos, ha sido un pensamiento tan tierno que en seguida se me han humedecido los ojos. Me he acordado de esos viajes a Jaén, rodeados de olivos y con el Turronero de fondo; quien dice el Turronero también se refiere a La Mandrágora ("Tú decir que si te votan, tú sacarnos de la OTAN…"), o The Police, o Carlos Cano, o el carnaval de Cádiz, o Rosa León… Un sin fin de bandas sonoras que nos han ido acompañando a lo largo de mis viajes familiares. Todo reunidos en un instante mientras mi padre dejaba vislumbrar su pasión por la voz de Estrella. Ha sido precioso. También me he acordado de mi amigo F porque siempre que me hablaba de los viajes que hacía de chiquitino con su padre sus ojos cobraban un brillo especial; y, precisamente, imaginaba ese mismo brillo en los míos al relatarles ese momento al lado de mi padre.

Cuánto has cambiado papá, cómo hemos cambiado y lo que nos queda. Mi padre es un hombre bueno. Es cierto que a veces tiene una manera de decir las cosas un tanto bruscas, pero siempre las dice de corazón. Tiene unos valores de la familia muy arraigados, siempre se ha preocupado por nosotras y siempre lo hará; es como si fuese algo instintivo, algo superior a sus fuerzas: nuestro bienestar. Ese "instinto" que en más de una ocasión ha causado algún que otro conflicto. Qué bueno es dejar pasar el tiempo en determinados momentos.

En fin… ahora os escribo (de nuevo) desde Madrid. Mañana por la mañana parto para Galicia a descansar un ratino (que mi homeópata me ha dicho que: " El universo necesita pausas"). Durante aproximadamente una semana me moveré entre À Coruña y Santiago y, quizás, a la vuelta me pase por Granada. ¿Alguien se anima? Intentaré relajarme, que me hace falta, disfrutar de mi padre, del campito, del marisco, visitar a quien pueda (y a quien se deje jejejeje). Si quereis que os traiga algo o que os visite, siempre y cuando esté dentro de mi recorrido (y de mi presupuesto), se puede cuestionar, mandarme un email ¿nchi?

Muchos bechitos, cuidarse.

nchi

P.D. ¡M! No sabes cuánto me he acordado de ti esta tarde. Estábamos paseando los perrillos de mi tio y de pronto, sin venir a cuento, se nos ha acercado un mico de niña preguntando: "¿Se dejan acariciar?". jajajajaja Yo me he partido de risa imaginándome a la niñita con su dedo inquisidor jajajajaja. Qué guay.

Un bechillo