“(…) Pese a este estado de cosas, un hecho reconfortante es que nuestra especie no sólo ha sobrevivido a las incontrolables adversidades que ha sufrido a lo largo de milenios, sino que ha experimentado un impresionante desarrollo. Y es que nuestra capacidad de superación no es un mito, ni un don divino, ni un misterio, sino una habilidad humana muy real, un atributo congruente con las ganas de vivir. Nuestra aptitud para adaptarnos nos mantiene unidos a las fuerzas de sustentación de la vida, y nos impulsa a persistir con entusiasmo en avanzar nuestro proyecto evolutivo natural (…)”

(ROJAS MARCOS, LUIS. Nuestra incierta vida normal. Ed. Aguilar. Madrid, 2004.)

 

Momento nchi del día: mi madre y yo montando los ventiladores ¿Dónde se ha metido la tuerca? jajajaja ¿Y el tuyo?

Bechitos