¡Qué ganas tengo de que empiece el mes de octubre! Mira que normalmente suelo disfrutar del momento y del presente y no me gusta aventurarme en imaginar lo que vendrá en el futuro, pero es que este mes me está apretando (que no ahogando más de lo habitual).

            Estar en Sevilla de nuevo es como si estuviese de vacaciones. No por la falta de cosas que tengo que hacer, sino porque siempre que he venido a ver a mis amigüitas/os ha sido en vacaciones y el poder pasar tanto tiempo con ellos me da una sensación de confort que hacía mucho no experimentaba. Sé que con un mensajito puedo tener a Loy llamando a mi puerta, si doy un paseo de 10’ puedo estar en casa de otro amigo, en 15’ en el de una amiga que regala príncipes azules y en 30 en la de mi cordobesa. Y para colmo de los colmos (por cierto ¿qué pasó con los chistes de “¿sabes cuál es el colmo de…?” ?) ayer descubrí que Manu vive tan cerca de mi casa que si grito por la ventana “¡Manuééééééé!” éste incluso me oiga. De repente, y después de haber vivido en Madrid, las distancias me parecen un espejismo dado que aquí ni metro ni nada, yendo a pata a todas partmuñeca to' asiosaes vivo más feliz que unas castañuelas.

            A pesar de que he perdido mi fianza en el piso que inicialmente tenía apalabrado el pisito en el que me encuentro ahora es tan increíble que no acabo de creérmelo. Mis dos compis son un encanto. Loy en cuanto vio la casa salió diciéndome “Te ha encantado, no digas que no. Son igual que tú con toda la casa llena de cartelitos, de colorines, de frases optimistas, etc…” Cuánta razón tiene. Cuando fui a firmar el contrato había un cartel en la puerta en el que decía: “Bienvenida Ana a tu nueva casa”, nos vamos dejando notitas cuando no coincidimos y hoy una de ellas me ha preguntado si me apuntaba a hacer batuka (¿a quién me recuerda eso?) e incluso me han dejado una notita de una muñeca “to’ asiosa“ en la que pone “Ana” ¡¡creo que soy yo!! Jajajaja No sé… de momento este piso promete.

            Con respecto a la carrera os aviso de que a partir de las 15.30 hasta las 22 horas no voy a tener vida social. Había un par de asignaturas que pensaba que me convalidaban y no es así. Todavía no he podido matricularme porque en secretaría no me han convalidado el curso que hice (que es de mi universidad) y que yo pensaba que no se demoraría tanto. Así que hasta la semana que viene no sabré si me ha dado tiempo a pedir el resguardo del título para poder matricularme. Esto es un caos, mi universidad es un caos, y la administración es patética. En cuanto me convaliden el curso pienso poner una queja a ver si consigo algo (aunque sea desahogar todos los nervios que se me vienen de vez en cuando). Las asignaturas me resultan muy interesantes, aunque siento que he vuelto al instituto ya que tengo estadística y economía. Aunque reconozco que me dan un poco de cague quiero pensar que mi bachillerato de ciencias y mis dos años en carreras científicas no fueron en balde y que voy a poder obtener las notas que deseo sacar. En clase somos muy poquitos. En principio el cupo de los alumnos es de 60, de los cuales auguro que la mitad no asistirán a clase por motivos laborales. De hecho ayer hubo una asignatura en la que sólo estábamos 3 personas. Tengo la suerte de que había 7 chicas de mi promoción, así que en parte me siento como si siguiera haciendo Trabajo Social.

            Y nada más… de momento así están las cosas. =)

            Momento nchi del día: la “noche de pijamas” de Pa en mi pisito, encontrarme a Manué con su bicicleta a dos pasos de mi piso, las notitas de mis compis, las risas con Loy ¿Y el tuyo?

            Bechitos =**