Este año los reyes han sido un poco más cultos que otros años y me han traído un diccionario de sinónimos y antónimos.

            La primera palabra que me he atrevido a buscar ha sido relativo, va. De ésta he sacado los siguientes sinónimos: discutible, debatible y no del todo absoluto. Y es que a pesar de que haya gente que se empeña en defender su postura con uñas y dientes para mí no hay hecho tan evidente como el que no existe la verdad absoluta.

            Tratar de relativizar me ayuda en todo momento. Me ayuda cuando pienso en mis miedos, cuando conjeturo sobre mi vida, en mis relaciones con los demás, etc… Una visión más holística de la realidad me hace más feliz, más sensible a los otros puntos de vista, me da paz y serenidad. La vida es tan simple y tan compleja al mismo tiempo que alguna veces nos sentimos dichosos de estar vivos y otras, sin embargo, nos entristece nuestra existencia. Yo creo que siempre debemos de dar gracias a la vida. Gracias a aquellas personas que nos dan vida, a aquellos momentos que nos ponen los pelos desinonimo cambiar punta o a esas casualidades que nos hacen sonreir.

            Estoy cansada de encontrarme mal físicamente cada dos por tres. Me harta el estrés de la carrera, el egoísmo de mis compañeras/os de clase, de los millones de trabajos que nunca me da tiempo a hacer como yo quisiera y no me dejan pensar en el presente sino en un futuro que no cesa de preocuparme. No es tal la incertidumbre que nos cuentan, soy feliz, hago lo que quiero e intento disfrutarlo. Estas vacaciones han sido una llamada de atención a parar el ritmo. Detener esta rutina o al menos sentirme dueña de ella mientras la estoy viviendo. Me gusta sociología, me encanta, pero tal y como la estoy enfocando no acabo de sentirme a gusto.

            Llego a mi piso en Sevilla y florece la armonía. Mis compañeras de piso tocan las mismas notas de mi partitura dándome serenidad, me hacen feliz. Yo nunca había tenido la suerte que tengo este año. Mi familia está cerca, mis amigas/os me quieren, me lo demuestran, y mi estrenada pareja poquito a poco se va descubriendo ante mí con esa mirada de “Esta noche te como”, no tengo problemas económicos, tengo muchos más lujos de los que mis antepasados soñaron poseer y mil cosas más. Por todos estos motivos mencionados anteriormente, porque tengo amigas que “deciden ser felices”, porque hay gallegas sevillanas que piensan en mí a pesar de la distancia entre nuestros encuentros, porque le regalamos una gatita a mi hermana que se murió y conseguimos aceptar a otro gatito en nuestra familia, porque mi padre me regala el Nonis, porque mi amiga María me dice que tiene ganas de estar conmigo, porque todas las personas a mi alrededor me dicen orgullosas “Ya tienes tu título bajo el brazo” ¡y cuánta razón tienen!, por todos ellos y sobre todo por mí VOY A CAMBIAR MI ACTITUD. No quiero más estrés, no quiero que mi flora intestinal se revele y me deje fatal después de cada comida. Yo soy dueña de mi vida y la quiero vivir a mi manera, soy dueña de mis pensamientos y poquito a poco lo voy a conseguir. HE HABLADO =)

 

Momento nchi del día: volver a ver a mis compis de piso después de las vacaciones de Navidad. ¿Y el tuyo?