09th Mar 2007
Mi tamiz (o cedazo)
Me gusta balancearme en los recuerdos que tengo asociados en algunas personas en determinados momentos. Me llena sentir que hay determinadas personas para las que sí que soy una preferencia en su vida y me lo demuestran, en mayor o menor medida, a su manera. Y eso que en algunas ocasiones lo de “demostrar” me ha supuesto más de un quebradero de cabeza. Por muchas vueltas que le haya dado, las relaciones ya sea de amistad, de pareja o familiares, en su mayoría se basan en las preferencias que cada uno/a establezca. Es como si yo tuviese una lista mental y en ella estableciese por un orden determinado y según mis prioridades las personas que giran en torno a mi vida. En esta lista, como todo en la vida,
hay excepciones. Pero en general, los cupos de personas lo van llenando esas que son significativas para mí.
Tengo la certeza de que mientras siga viva seguirán entrando y saliendo personas en mi vida. Algunas dirán que me quieren y lo demostrarán, otras dirán que me quieren y aún siendo cierto no lo demostrarán y otras dirán que me quieren y seguramente no sea verdad. Gente con contradicciones como la vida misma, con sus miedos, con sus ilusiones, con sus errores, gente, en definitiva, como yo. Algunos (y puede que en su minoría algunas) sólo querrán un polvete, un magreo, un pasarlo bien sin sexo, un salir de juerga, un cine o un teatro. Muchos nunca podrán conocerme por el hecho de que nunca han intentado conocerse a sí mismos, otros (los vampiros de energía) se arrimarán a mí para absorber mis rayitos de alegría y cariño. Algunos estarán de paso, otros caminarán conmigo ¡y ya caminan! Si tengo suerte, si la vida se tercia y nos lo permite, algunas de esas personas se enamorarán de mi persona, de mis sonrisas, de mis burdas manías por oler los lápices, los libros antiguos, por mandar mensajitos tontos a horas imprevistas, por llamadas inesperadas, por postales desde el otro lado del mundo, por mis frases filosóficas cuando proceden (e incluso cuando no proceden), por mi tiramisú o mi cous-cous, por mi afán de superación, por mi constancia, por mi olor, por mis labios, mis ojos o mis curvas, por aquellas historias que nadie conoce y cuento un día por que sí y por mil cosas más.
Y si te confieso una cosa más, así en secreto y entre tú y yo, yo también me suelo enamorar de determinadas personas. De esas que me hacen vibrar de alegría el alma y el corazón. Esas personitas que luchan por su familia, que andan descalzas por la casa para hacer rabiar a su mamá, que me llaman muy de vez en cuando y me hacen reír sin parar, de esas que me invitan a ver películas frikis mientras se fuman un porro, de esas que me mandan paquetes desde la otra punta del planeta (ya sean con regalitos, colacao o aceitunas), esas personitas que para otras personas pasan inadvertidas (todavía me pregunto cómo eso puede ser posible) y para mí son esenciales. Esas que te regalan piedras en forma de chakras y amor, que no me juzgan por abrazarlas, que piensan en mí para ir al cine, al teatro o a un concierto, de esas que me escriben un e-mail, que les gusta hacerme reír, que me dan mimitos, que me llaman por teléfono, que comparten conmigo sus escritos, que me fotocopian apuntes, que se acuerdan de mis anécdotas estúpidas, que me dejan un comentario cada mil años (qué bien sienta leeros), etc…
Paseo de la mano con vosotros, e intento mirar hacia delante con aquellas personas que ya me han desechado. Y no me importa que lo hagan, que me tiren al recuerdo, porque me hacen reafirmar todo ese tamiz (como diría mi profesor de psico) del que estoy rodeada que me dota de sentido. Mi vida tiene sentido y esas personas consiguen que tenga más peso aún. Cada vez más asumo y acepto que somos seres sociales, que de alguna manera u otra dependemos de los demás y cuanto más lo pienso más encaja todo en mi mundo. Tengo claro quiénes estáis ahí y quiénes no. Nchi.
Este año está siendo muy estresante pero lo cierto es que no puedo evitar sonreír al decir que: soy feliz (y me hacéis feliz). Y el que quiera venir que venga y el que quiera seguir que siga, ¡y al que no le guste que no mire!
Nchi
Momento nchi del día: salir por la noche y conocer un trocito más de la vida de mi compi Di y la cara de sorpresa de Patri al verme sin esperarlo. ¿Y el tuyo?
La gente va y viene … yo lo veo mucho con mi pandilla , tenemos un nucleo que somos 4 que llevamos desde que somos unos enanos y siempre ha entrado y salido gente ,estos ultimos tiempos he conocido mucha gente que ha entrado en mi vida … salgo mucho más (es lo que tiene la vida de pendón) y de toda la gente que conoces siempre hay alguien especial que termina acabando en tu pandilla o relacionandose con ella ,y tb con respecto a mi
,lo mismo pasa en la blogosfera …
,los amigos/as de verdad se cuentan con una mano pero son los que perduran
y hay que cuidarlos.
“y a quien no le guste que no mire” me hace gracia lo que dices de los vampiros que absorven tu felicidad ,a veces , a veces es bueno tener alguien a tu lado que siempre anda con una sonrisa y que te recuerda como hacerlo ,no se lo tomes a mal
Nchi : saber que me voy de la empresa donde aun ahora estoy
trabajando y que me llevo unos cuantos amigos en el bolsillo
Bueno, me dejas estupefacto con el post, con ese remolino de sinceridad, de desnudez… pero es bonito que existen personas, es bonito saber que todas son diferentes entre si, que cada una te puede aportar cosas muy diferentes, que unas saben a ColaCao y otras al Cacao del Mercadona (que tampoco está mal, de veras, pero no es lo mismo…).
Luego las decepciones están ahí, son parte del juego, pero hay que jugar, porque el miedo a no jugar es una mierda, es una trampa mortal…
Pues si, unos labios preciosos, llenos y muy vibrantes!
Mil besos…
Mi momento ichi del día….pues a ver, ahora estoy como malito, me duele la garganta de la celebracíón e anoche del día de la mujer, pero creo que será esta tarde en el salón del comic, por estar con personas a las que adoro…
Besos again!
momento nchi del dia: q un profesosr ha dado por terminada la clase a la media hora cuando lo normal son dos horas de aburridisima charla¡¡¡¡viva la gripe de los profesores¡¡¡jajajaja…
impresionante post¡¡¡¡sin palabras¡¡¡creo q lo has dicho tu todo¡¡¡¡
¡Qué foto! No creo que haya nadie que la vea y no se le escape una sonrisa
Y el texto… repelentemente feliz. Se nota lo asquerosamente llena que estás de buena energía. Te odio.
Besoooooos
¿Vale como momento nchi haber saciado mi sed de perdidos con el último capítulo que ha salido? Bueno, en realidad no me siento saciado… necesito maaaaaaaaaas!!!!!!!
A veces pensar en todo lo que significa ser un ente social da vértigo…
Como si vieras toda tu vida (o toda una vida que podría ser la tuya) pasar
a gran velocidad ante ti… Sientes a la vez alegría por gente nueva o por
gente que aún está y una extraña sensación de nostalgia por gente que se va,
o que podría irse…
Momento Nchí: Un blog, unas caricias y un paseillo que nos vamos a dar…
Es genial leer a alguien como tu eso de “soy feliz…”, te lo mereces!!!
Un besito
Que tengas una semana llena de momentazos nch. El mio de hoy es ver que tengo el buzón lleno de correo.
Wow… Lo he leído entero !!
Q facilidad tienes para escribir todo lo q piensas… Me encanta
(Y vaya verdades q dices…no puedo añadir nada pq ya lo has dicho tú todo !)
Momento nchi: Ver la carita de agradecimiento de mi perrito cuando le he echao las gotitas para los ojos, q está malito con conjuntivitis el pobrecito mío…
Besotes !!!
…… sigues siendo tú, me gusta saber que funcionas , aunque te conocí de soslayo.Hasta pronto………
Hola wapa, espero que lleves bien los estreses de estos días, que no soy cortante aunque lo parezca, ¿vale? que te cunda muchísimo el miercoles de estudio y que no pienses mucho. Mi momento n-chi lo tengo reservado a cuando me cuentes lo que te dijo el señor Manolo ^-^
Desprendes tanta energia que ese normal que los vampiros se acerquen a ti. Un gran post, si señor.
bsts
Me encantas.
Tengo tantas palabras que no te puedo responder… A ver…
Yo soy de pocos amigos pero buenos, y a veces suelo defirnir q existen “amigos para”, como en el amor, no hay muchas personas que lo tengan todo, pero no por ello son peores y no vamos a valorar sus cosas buenas. Hay amigos para reirse, para salir, para ir de compras, para escuchar, para hablar de libros….. Y hay Grandes Amigos, con los que, si no hablas en un tiempo, no vas a perder la naturalidad, sino que la complicidad permanece. De esos hay muy poquitos en una vida, pero, si no fuera así, no tendrían tanto valor. Son como piedras preciosas.
En fin…. que aquí tienes mi mano y mis ojos para leerte.
Un abrazo enorme y azul.