Mi hermana siempre quiso tener un gato. En su momento el novio de por aquel entonces le regaló un gatito con rayas y saltos de acróbata al que ella llamó Atreyu. Pero como en mi casa todo animal que no estuviese en una jaula seguro y sin que ensuciase más de lo preciso no era bien recibido, el gato acabó por desaparecer con el correspondiente disgusto por parte de mi hermana. Pasaron los años (yo diría que 8 o así) y esta Navidad mi madre y yo decidimos regalarle un gato con la condición de que ella pudiese llevárselo allí donde se fuera, hay que tener en cuenta que mi hermana es la viajera de la familia. Y así fue como de repente, casi con total naturalidad, empezamos a tener un gato en nuestras vidas.

Momo, que así decidió mi hermana denominar a su querido felino doméstico (aunque lo de doméstico es cuestionable) es un minino mezcla de siamés al que como a casi todos los cachorros le encanta jugar con uñas y dientes. Ahora mi hermana tiene un Momo que le ronronea y que acude (como todos los gatos) cuando a él le da la gana, nunca cuando le llamen. Momo salta por el sofá, se escondé en cajas de cartón, detrás de las puertas y se agazapa detrás de cualquier mueble de la casa como si la vida fuera en ello cada vez que oye un ruido con el que exista la posibilidad de jugar. Mi madre, la que no se quería encariñar del gato (o al menos no tener que hacerse cargo de él), juega más que ninguna de las dos con Momo… le hace de rabiar con bolsas de plástico, corre por los pasillos y exclama un tierno: “Oooooh” cada vez que éste hace alguna gatería (que es lo que corresponde a las monerías de los monos). Yo por mi parte, que siempre he sido más pro perros que pro gatos, cada vez le tengo menos miedo a Momo. Me resulta difícil no gritar cada vez que juego con él aún sabiendo que va a venir a darme con sus patitas blanquitas para tratar de apretar de mi mano, pero yo, como me da cierto “yuyu” tengo que emitir algún sonido estridente para alivar el temor de que me haga daño. De repente los gatos me parecen mucho más simpaticones que antes e incluso me atrevo a jugar con ellos: todo un logro para mí.
Bueno, aquí os dejo un video que grabé para que os encariñeis con Momito =) Antes de que digáis nada os confieso que las piernecitas con los pantalones de lunas y estrellas son mías jajajaja y la risa también =D ¡Nchi!

Momento nchi del día: los buenos momentos con mi familia =) ¿Y el tuyo?
Feliz vuelta de vacas y lunes lunero =)