Ahora mismo, aquí desde la biblioteca en la que escribo, no me importaría convertirme en un pajarillo gaditano y sonriente que vuela por encima de los sesos estrujados de los y las alumnos/as que explotan sus neuronas en estas fechas. Y esta mañana en plena crisis de “NO ME SALE EL PUTO ÍNDICE DE GINI NI LAS CASTAS DE SU CONCENTRACIÓN … Y ¿QUÉ MÁS ME DA SI ES O NO REPRESENTATIVA LA MUESTRA?” y pensamientos de estos que se me vienen cuando hago estadística, esa gran frustrada para mí, ese pozo sin fondo que se me suele aparecer cuando hago matemáticas tampoco me hubiera importado ser un pajarito… Bueno, pues, como iba diciendo, que esta mañana en plena crisis de “QUE SE PARE EL MUNDO QUE ME BAJO” han llamado a la puerta (Meeeeeec). Total, que me levanto muy digna de la silla a la que estos días tengo pegado el culo, y me dirijo aún con el pijama puesto a la puerta. La abro y me quedo mirando a dos señoras que nada más verlas sabía a lo que venían. Una sólo me miraba (y yo, repito, con el pijama de cuadritos y una camiseta del Salón del Manga) y la otra sólo hablaba de temas espirituales, la crueldad de mundo, los valores, que si el Gobierno no soluciona y que si la creación de Dios en los hombres (¿Por qué siempre se olvidan de la mujer?)… En fin… que las mujeres, muy amables ellas, me vieron cara de simpática, yo la verdad es que les dije que era agnóstica pero que respetaba todas las religiones (de hecho este año he vivo con dos chicas cristianas majísimas) y parece ser que las convencí de mi punto de vista dado que me dieron dos cuadernillos para que los leyera por si estaba dispuesta a aceptar otra versión de la historia (y del mundo porque las religiones lo abarcan todo). Cerré la puerta, me eché en la cama con una mezcla de estrés, frustración (no creáis que me había olvidado del dichoso Índice) y abrí uno de los cuadernillos. El primero se titulaba “Despertad” y el otro “¿Existe una luz de esperanza en la crueldad? Yo, tengo que confesar, que me eché a llorar… Necesitaba desahogarme y, salvando las distancias religiosas, muchas de las cosas que se decían sobre la pobreza, la injusticia, las guerras y el hambre son totalmente ciertas. Así que me puse a pensar mientras seguía llorando que era una tontería preocuparme por memeces, que muchas veces somos el culo del mundo y de verdad que este año quiero aprender de una vez a ser feliz con lo que tengo, a sentir que siempre lo hago de la mejor manera y no a machacarme con “cómo podría haber sido”. ¡Qué me da igual como podría, debería, y todos los -ría del mundo! Lo que verdaderamente importa es lo que ES, el AHORA, lo que ESTÁ SIENDO EN ESTE INSTANTE. Total, que paré de llorar, cerré los cuadernillos, seguí estudiando, paré para comer, hice 45 minutos de relajación y hasta ahora que me siento bastante bien.

Por cierto Carlitos y Donde Duende, si queréis comentarme algo del otro post podéis hacerlo en este, si no quizás no haga falta comentar ya que no siempre hay que escribir en los post de los demás (aunque nos guste leer las versiones de los que nos leen). Patri, sabes que encontraré el camino de vuelta… Ánimo con lo tuyo, estás como una cabra, que me pides la opinión y luego haces lo que te apetece jejejeje, pero bueno, así te quiero yo. Bruma, ya te pasaré el CD de relajación para que lo hagas con o sin tus gatos.

Momento nchi del día
: la iluminación de estas mujeres que me han ayudado aún sin saberlo (o al menos en otro aspecto al que ellas pudieran querer) y la comida francesa con Mamen =) ¿Y el tuyo?
Nchi