12th Sep 2007
Criticar, el deporte nacional.
En las familias además de “no hablar con desconocidos” y “No comer con la boca llena” deberían enseñar a “No criticar”. Mira
que nos resulta fácil echar un vistazo al prójimo para ponerle verde, para despellejarle sin piedad, pero ¿Dónde queda la autocrítica? Una vez leí que las personas que se quejan constantemente de todo lo hacen para evadirse de la realidad, ya que mientras están pensando en el otro no lo hacen en uno mismo.
Como todo ser humano, yo también tiendo a criticar, pero creo que existen varios niveles de critiqueo. Y es que una persona que constantemente está juzgándome (en si he hecho o no la cama, en si me depilo, en si hablo de una manera u otra) es un puto coñazo alguien que al final me acaba contagiando su negatividad. Ni soy así ni me gusta ser así, ni me siento cómoda con gente a mi alrededor que es así. Mi amigo Litos dice que los prejucios (y los estereotipos) están en todas partes… de hecho gracias a ellos él es un porreta, mendigo, pestoso je je je. Pero ahora bien, creo que más de una persona ya podría romper sus arcaicos esquemas y abrirse un poquito más al mundo, que un prejuicios, una etiqueta siempre nos viene a la mente pero que no se algo que no se pueda controlar ¡Claro que se puede! ¡E incluso se puede cambiar! Ahora sí, evidentemente es más fácil seguir juzgando y despotricando que hacer un esfuerzo personal por ser más benevolentes con los demás, que al fin y al cabo también implica ser más flexibles con nosotros mismos. Encima la mayoría de las veces cuando juzgamos al otro lo hacemos juzgando que nos hace sentir irascibles: reflejamos.
En resumen, que aquí estoy encontrando gente muy agradable, pero también hay otras personas que me agotan con tanto control sobre lo que hacen y dejan de hacer los demás (o incluso yo misma). Intento no jugar a eso de criticar ni justificarme, estoy tratando de buscar mi “ohm” interior y sólo escuchar sin responder, sin caer en su trampa… pero hasta eso me resulta agotador en estos momentos.
Momento nchi del día: una cartita del Coco ¡¡¡Nchiiiiiiiiiiii!!! ¡¡¡Viva el aután!!! =D ¿Y el tuyo?
Bechitos.
Enlace de la fotografía: http://www.igooh.com.ar/ImgsNotas/4147.jpg
En las familias además de “no hablar con desconocidos” y “No comer con la boca llena” deberían enseñar a “No criticar”. Mira
que nos resulta fácil echar un vistazo al prójimo para ponerle verde, para despellejarle sin piedad, pero ¿Dónde queda la autocrítica? Una vez leí que las personas que se quejan constantemente de todo lo hacen para evadirse de la realidad, ya que mientras están pensando en el otro no lo hacen en uno mismo.
Como todo ser humano, yo también tiendo a criticar, pero creo que existen varios niveles de critiqueo. Y es que una persona que constantemente está juzgándome (en si he hecho o no la cama, en si me depilo, en si hablo de una manera u otra) es un puto coñazo alguien que al final me acaba contagiando su negatividad. Ni soy así ni me gusta ser así, ni me siento cómoda con gente a mi alrededor que es así. Mi amigo Litos dice que los prejucios (y los estereotipos) están en todas partes… de hecho gracias a ellos él es un porreta, mendigo, pestoso je je je. Pero ahora bien, creo que más de una persona ya podría romper sus arcaicos esquemas y abrirse un poquito más al mundo, que un prejuicios, una etiqueta siempre nos viene a la mente pero que no se algo que no se pueda controlar ¡Claro que se puede! ¡E incluso se puede cambiar! Ahora sí, evidentemente es más fácil seguir juzgando y despotricando que hacer un esfuerzo personal por ser más benevolentes con los demás, que al fin y al cabo también implica ser más flexibles con nosotros mismos. Encima la mayoría de las veces cuando juzgamos al otro lo hacemos juzgando que nos hace sentir irascibles: reflejamos.
En resumen, que aquí estoy encontrando gente muy agradable, pero también hay otras personas que me agotan con tanto control sobre lo que hacen y dejan de hacer los demás (o incluso yo misma). Intento no jugar a eso de criticar ni justificarme, estoy tratando de buscar mi “ohm” interior y sólo escuchar sin responder, sin caer en su trampa… pero hasta eso me resulta agotador en estos momentos.
Momento nchi del día: una cartita del Coco ¡¡¡Nchiiiiiiiiiiii!!! ¡¡¡Viva el aután!!! =D ¿Y el tuyo?
Bechitos.
Enlace de la fotografía: http://www.igooh.com.ar/ImgsNotas/4147.jpg
Posted in Yo, me, mí, conmigo =) | 7 Comments »
Y tú ¿Sueles mostrar tu tristeza cuando tienes un mal día o siempre respondes que todo te va bien?