Cuando descubres que el amor puede ser en gran medida esa parte irracional de nuestra vida que no somos capaz de controlar… entonces, en ese mismo y preciso instante en el que descubres que el amor puede controlarte si tú no le pones frenos, decides ser un ser más racional.
Entonces para siempre deja de existir… Recuerdas lo vivido en tu familia, a pesar de los momentos felices que hayan tenido, pensamos que sufrieron mucho por creer en la eternidad de esa relación. Y nos sentimos esos niños perdidos que vagan sin rumbo. Esos niños que lloran y no son escuchados, esos niños que no quieren ser heridos, que necesitan cerrar heridas, que necesitan cariño aunque no lo pidan. Tú (y yo) eres ese niñito indefenso que se refugia en una rutina para no pensar. Tú eres ese niño que con sus ojos y su sonrisa reclama amor, por eso tú das amor. Das y das… pero ¿Recibes? Y todas las canciones que te hacen vibrar son canciones de anhelo y esperanza, canciones en las que el mundo dejará de ser ese lugar inhóspito en donde el amor nunca prevalece; canciones en las que existe otro mundo, ese que tú quisieras crear. Salir de América para irte a otro lugar en el que desaparezca esa jaula, esa prisión que te atrapa y a veces te ahoga. Y me pregunto cuántos barrotes de esa cárcel los habrás creado tú solo. Y me pregunto si me aprecias porque yo también he sentido esa jaula, porque yo también he sufrido la adaptación a nueva familia, porque yo también soy cariñosa y suelo ser una incomprendida…
Nos volvimos racionales, evitamos muchas situaciones que no podamos controlar de esa manera. Controlar, manejar, poseer… queremos sentir que las situaciones no nos desbordan aunque ni si quiera dependa de nosotros. Lo necesitamos, necesitamos sentir que el medio está bajo nuestro poder, nuestra posesión… Por eso forever nunca puede ser forever… es mucho tiempo, es mucha irracionalidad ¿Quién querría tener una pareja para siempre? ¿Cómo va a ser eso posible? Pues lo es… y aunque nos neguemos a creerlo hay una parte de nosotros, una parte que está oculta pero que brilla cada cierto tiempo, que aún guarda la esperanza de que todavía exista ese para siempre.
We don’t have to walkway… we can believe in forever and we don’t have to say “I am sorry” all the time. You won’t have that heartache all you life but I think that you have to love to be loved… that’s the key.

Dedicado a toda la gente que con el paso del tiempo me sigue demostrando que existe una eternidad, y para Eloy, una de las pocas personas que conozco que nunca duda en decir PARA SIEMPRE o JAMÁS (dos palos de la misma baraja). Te quiero.

Momento nchi del día: la marcha que hicimos a favor del Dream Act ¿Y el tuyo?