pepper spray La semana pasada el día 31 (Halloween) violaron a una chica a 100 metros de donde estoy viviendo. La noticia llegó a mí a través de un aviso que encontré por la mañana en la puerta de mi casa. El aviso describía cómo una chica había sido violada en su vivienda a las 21:30 horas por un hombre de estatura mediana, con unos vaqueros y una camiseta azul o negra. El hombre llevaba una máscara, unos guantes (todos creemos que aprovechó Halloween para confundir a su víctima) y una pistola. 

Sobra decir que la tensión estos días ha sido (y sigue siendo) generalizada. En el campus pusieron algún que otro mostrador con información y prevención de las violaciones, la televisión estuvo haciéndonos preguntas y, en teoría (JA JA JA), han incrementado la seguridad.

Soy consciente de que las violaciones ocurren a diario en todas partes del mundo. Pero el hecho de que ocurra tan cerca de donde vivo me hace sentirme mucho más sensibilizada al respecto. Lo que más me frustra es que si antes ya me sentía insegura en esta sociedad tan sobreprotegida (pero tan salvaje al mismo tiempo), ahora el miedo parece ser más grande. Miedo, inseguridad, incertidumbre, temor… esos sentimientos empiezan a controlarme y no me gusta en absoluto. No quiero vivir con miedo, sentirme indefensa por salir sola de mi casa, mirar a todos lados cada vez que doy un paso y dar un brinco cuando escucho un ruido que no espero… Tensión, ansiedad y agobio. Odio sentirme así. Odio sentir que no puedo controlar mi ambiente, que necesito mirar por la mirilla de la puerta antes de salir, que si estoy dormida y escucho la puerta tengo que asegurarme de que es mi compañera de piso y no alguien que está intentando entrar en mi salón. Así no se puede vivir, esto no es calidad de vida… Si antes era cuidadosa, es como si ahora fuese casi obsesivo.

El contexto me cambia, el contexto me modela y estoy planteándome comprar un spray de pimienta. Detesto la idea ya que no estoy a favor de usar esos cachivaches, pero me repugna más la sensación de que pueda ocurrirme algo y no intentase hacer algo para protegerme (en el caso de que eso te proteja). Por una parte siento que comprándome el spray estoy yendo en contra de mis propios ideales y por otra que estoy forzada a ello para poder “comprar” mi seguridad.

 

Momento nchi del día: una siestecilla sintiendo el calor del sol en mis piernas. ¿Y el tuyo?