Vuelvo de clase y cojo el autobús de vuelta a casa. Estoy feliz y, casualmente, me encuentro con otra amiga que también está feliz. Nuestra conversación dura lo que tardo en llegar a mi parada. Nos despedimos. Me bajo de la parada, empiezo a buscar las llaves y justo cuando el autobús arranca de nuevo miro hacia la ventana donde está mi amiga. Entonces, ella también mira hacia donde voy dirigiendo mis pasos y ocurre un momento mágico para mí: nos saludamos una última vez.

Momento nchi del día: unas conversaciones instantáneas ego-céntricas con otra amiga ¿Y el tuyo?