20th Abr 2008

Beam (to smile happily)

Mientras bebo una taza de té blanco con una cuchara de azúcar (añadida premeditadamente antes de sumergir las hojas del té) y escuchando esta versión de Povo que lavas no rio de Mariza, me imagino a mí misma si no hubiera aprendido ni la mitad de todo lo que creo saber.

El libro The four Agreements (Los cuatro acuerdos) que he leído recientemente (Lorain, gracias), me transporta a ese sueño de sentirme libre, ya que por el inmenso número de límites (sociales) que nos rodean dudo de mi absoluta libertad. Sin embargo, si alguien me preguntase si yo quisiera sentirme libre, mi primera respuesta sería: “¡Sí!”. Me cuestiono cuánta de esa libertad depende de mí, cuántas cárceles he creado en las que encerrarme cada vez que me juzgo y me castigo. Cuántas barreras me he impuesto y he asumido sin antes cuestionar. Cuántos fantasmas me acecharon sin que yo intentara alejarlos de mí. Eso no es libertad, sino todo lo contrario… Es procesión que llevamos por dentro. Esa lucha entre nuestra cabeza y nuestro corazón, racionalidad Vs irracionaldiad, consciente Vs subconsciente… Siempre andamos enfrentándolos, siempre queremos que luchen entre ellos cuando quizás exista ese camino intermedio en el que nos podamos dejar fluir. Aayy… (suspiro) y eso es lo que yo quiero: FLUIR.

Poquito a poco intento limpiarme el alma/conciencia/corazón/mente … como cada una/o quiera denominarlo. Ya no quiero juzgar bajo mi ojo crítico, bajo mi hiriente dedo índice con el que a veces señalo los errores de los demás. Porque sé, entre otras cosas, que cuando lo hago estoy descargando ira e intransigencia sobre mí misma. Y eso pretendo, eso quiero… sin saber si podré llegar a conseguirlo ya que nuestra sociedad está contagiada de la crítica. Todo consiste en juzgar, en resaltar lo malo, en la crispación, en la polémica… La mala energía genera mala energía, algunas personas lo llaman karma, yo no sé lo que será pero yo no quiero vampiros de energía. Pretendo ser mi única juez, callar y escuchar con más frecuencia, no exigirme tanto, cuidarme, mimarme… que en esta vida estoy yo sola. Cuanto más practico lo de no esperar nada, más recibo… y todo (o una mayoría) está en mi mente. Siempre estuvo ahí, en mi predisposición. Al menos voy a intentar recordar por qué senda me gustaría caminar.

Echo de menos esa tranquilidad que D tiene y siempre supo transmitirme. La echo de menos como esa portuguesa que siente nostalgia al escuchar un Fado. Miro su fotografía y, a veces, incluso la toco. Piensa en ella, en su fé, en su bondad, en su aura, en todo lo que ella significa para mí y en la influencia que tuvo en mí el año pasado (y que todavía sigue teniendo). Tengo en mente una carta para ella desde hace un mes y medio. Una carta en la que quiero volver a decirle todo lo que la quiero, todo lo que la admiro, aunque sé que su humildad no dejará que me crea. Pero sé que está mal, que se encuentra en una situación dura y cada vez que voy a coger mi lápiz para dedicarle unas líneas me quedo en blanco.

No sé si alcanzaré ese término medio en el que la opinión de aquellos que tanto me importan deje de afectarme. Mi homeópata me sigue mandando ese maravilloso lycopodium para fomentar mi seguridad, para ayudarme a decidir entre todos esos pensamientos que fluyen y se confunden en mi mente. ¿Quién no tomaría algo para tener más seguridad? Y así voy… unas semanas mejor, otras peor, a veces con jet lag, otras añorando a mis amigas, a los no tan amigos (todo el mundo tiene cabida en mi mente, en mi recuerdo, en mi llanto y en mis sueños). Descubriéndome cada vez más y aceptándome, abrazándome… sólo (¿sólo?) eso: vivir mi vida.

Momento nchi del día: ese oledor de melocotones.. ¿Y el tuyo?

2 Responses to “Beam (to smile happily)”

  1. carlos martinez Says:

    Pues solo puedo desearte eso; paz. Siente la paz dentro y fuera, encuentra el equilibrio para ser feliz. Busca dentro de ti y no des mas vueltas y menos en ayudas externas. Si miras tu interior hermoso, lo verás fuera tambien. Que tengas una semana superfeliz.

  2. Bruma Says:

    =)

    En tu intención de ser libre dices que pretendes ser tu única juez, ¿y acaso importan los juicios ajenos? ¿no son mucho más dañinos los propios?
    Como bien dicen en los 4 acuerdos, manda a paseo al Juez, a la Victíma… que se vayan juntos a tomar café… y tú sigue tu camino, disfruta de las vistas, y deja que fluya la mente, la emoción, la conciencia…. Precisamente “haciendo sin hacer”.
    Al cultivar tu naturaleza, todo lo demás vendrá solo.

    Eres Grande, sin pretensiones, te admiro y te adoro. :)

    Un abrazo envolvente de los nuestros. Nchi!

    Momento Nchi: fotos locas…. (PS: las quieroooo!)

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