15th Abr 2008
Sin expectativas…
Las expectativas nos limitan la creatividad y la libertad de los que nos rodean para comportarse con notrosas/os como ellas/os quieran. Tenemos una expectativa, y ¿Qué ocurre si alguien no la cumple? Nos sentimos decepcionadas, tristes, desorientadas. A veces no se sabe si creamos expectativas porque los demás también las crean sobre notrosas. ¿Y la presión de cumplir expectativas? Ese sentimiento de tener que “cumplir” frente a las/os demás se puede cumplir en un peso muy difícil de llevar o si no ya no eres tú la decepcionada, sino que la que decepciona.
Otras veces, las expectativas no se adecuan a la realidad… Las construimos sin saber a ciencia cierta si es lo que de verdad piensas las/os demás. Que difícil es aceptar que no podemos cumplir las expectativas de aquellas/os que queremos. Que algunas veces resulta que las cumplimos y conseguimos que a alguien se le ilumine una sonrisa en la cara… pero sólo “a veces”.
Yo creo que lo mejor es repetirse a modo de oración la siguiente frase:
“Yo no estoy en este mundo para cumplir tus expectativas, y tú no estás en él para cumplir las mías”.
Y ¡ea! A tratar de ser feliz… una carga menos.
Besos.
Momento nchi del día: mi primer día de clase ha ido muy bien, a pesar de las despedidas y el jet lag. ¿Y el tuyo?
Las expectativas nos limitan la creatividad y la libertad de los que nos rodean para comportarse con notrosas/os como ellas/os quieran. Tenemos una expectativa, y ¿Qué ocurre si alguien no la cumple? Nos sentimos decepcionadas, tristes, desorientadas. A veces no se sabe si creamos expectativas porque los demás también las crean sobre notrosas. ¿Y la presión de cumplir expectativas? Ese sentimiento de tener que “cumplir” frente a las/os demás se puede cumplir en un peso muy difícil de llevar o si no ya no eres tú la decepcionada, sino que la que decepciona.
Otras veces, las expectativas no se adecuan a la realidad… Las construimos sin saber a ciencia cierta si es lo que de verdad piensas las/os demás. Que difícil es aceptar que no podemos cumplir las expectativas de aquellas/os que queremos. Que algunas veces resulta que las cumplimos y conseguimos que a alguien se le ilumine una sonrisa en la cara… pero sólo “a veces”.
Yo creo que lo mejor es repetirse a modo de oración la siguiente frase:
“Yo no estoy en este mundo para cumplir tus expectativas, y tú no estás en él para cumplir las mías”.
Y ¡ea! A tratar de ser feliz… una carga menos.
Besos.
Momento nchi del día: mi primer día de clase ha ido muy bien, a pesar de las despedidas y el jet lag. ¿Y el tuyo?
Posted in Relativizando positivamente, Yo, me, mí, conmigo =) | 3 Comments »
Y tú ¿Sueles mostrar tu tristeza cuando tienes un mal día o siempre respondes que todo te va bien?